lunes, 18 de noviembre de 2013

LA CASA DE LOS SUSTOS

Autor: Raul Morales 
Cuenta la leyenda que hace muchos años, cuando se comenzaba a construir en los límites de la ciudad de Oaxaca y se trabajaba para expandir más la ciudad, cerca del pueblo de San Agustín Yatareni, vivía un hombre que se caracterizaba por molestar a dos tipos de personas, a los borrachos y a los que se encontraban solos.
Hasta que un día, mientras se encontraba a punto de hacerle una broma a alguien, en la construcción de una casa en un nuevo fraccionamiento, el cayó en un hoyo y fue cubierto de cemento hasta morir.
Se dejó de saber de esa persona, y las construcciones se siguieron sin parar, al poco tiempo fue vendida esa casa.
En esa casa, las familias llegaban y vivían sin ningún problema, hasta que fue vendida de nuevo y una familia en particular llego a esa casa.
A esta familia, no le había sucedido nada, hasta que de pronto, en las fiestas, ya que terminaban y quedaba una persona borracha, decía que comenzaba a ver cosas y que alguien los empezaba a molestar, pero por la misma razón de estar en ese estado, nadie les hacía caso; hasta que algo en particular le comenzó a suceder al hijo menor de la familia.
Raúl, el hijo menor, siempre se la pasaba solo en su casa, debido a que sus padres nunca estaban y su hermana siempre salía con ellos; poco a poco comenzó a notar que algo pasaba, al principio solo eran pequeños fríos por detrás de la espalda cuando se encontraba en determinadas áreas de la casa, pero poco a poco las cosas le fueron empeorando, al quererse dormir le empezaban a mover los sillones y llegaron al punto en que en la noche, exactamente al dar las 2.05 de la madrugada, Raúl se despertaba con el corazón latiendo a todo lo que daba, sudando, y con la puerta abierta en solo una pequeña distancia, teniendo una sensación de ser observado, como si alguien se burlara de él.
Ninguno de su familia le creyó y solamente lo tiraron a loco, dejando que lo molestaran cada vez más; hasta que un día comenzaron a molestar a todos, en las noches moviendo los muebles y haciendo ruidos por toda su casa, hasta que por fin se dieron cuenta que, lo que decía Raúl era cierto.
La abuela, teniendo ondas medio hechiceras, comenzó a hacer ritos por toda la casa, alejando aquel mal que molestaba a la familia, pero solo a esta y dejando a los que eran ajenos a ella.
A partir de ahí, cuenta la leyenda que todo aquel ajeno a la familia, estando solo y borracho en esta casa, será asustado y molestado llevándolo al punto de huir de ahí.
 
Editor: Karla Ivette Bautista Luis


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